Blog: web & log: internet y bitácora...
Huidiza definición de lo que debe ser un blog.
En Artes e Historia hemos abierto el espacio de blogs –por invitación–, para creadores e investigadores en diversas disciplinas. Algunos van de la anotación rápida al relato con el estilo propio de la bitácora de barco; otros se avocan a las definiciones teóricas; alguno a la poética; otros más al ensayo de largo aliento. Creación y estudio, humor y rigor, seriedad y solemnidad, crítica y reflexión... Las voces provienen de distintas generaciones. La única condición de su participación en este espacio es el ejercicio libertario, responsable y constructivo. Contenido y forma son responsabilidad de los propios autores.
El infierno de las obsesiones suele convertirse pronto en amnesia galopante. Es decir: en cuanto una obsesión nos toma por el cuello, revertimos el efecto con la negación y el olvido sistemático. Igual que cuando se deja de fumar y, para calmar las ansias, la estrategia definitiva de control es agitar la mano con modos circenses cada vez que alguien enciende un cigarrillo, poner cara de huevo revuelto y esgrimir de inmediato las razones por las cuales fumar es no sólo dañino y mortal, sino bastante maleducado.
De eso trata este blog. De los silencios que ponemos como andamio de nuestras obsesiones. Del infierno disfrazado de comida familiar. De la literatura como ejercicio equivalente a la peda de buró. Mejor: de hacer literatura miniatura en una ciudad mutante; de cómo la vida en la ciudad megalómana es una obsesión, y un infierno, y una literatura en sí misma.
Cualquier parecido de este blog con la realidad, es, precisa y humildemente, mera ficción. Más precisamente, meras ficciones, de 666 caracteres cada una, siempre, sólo porque la numerología es una de las innegables obsesiones del autor, quien cree firmemente que el infierno, si es verdaderamente infierno, cabe en apenas unas pocas frases.
| 2010-05-27 05:54:12 |
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El Dr. Porter narra, sumido en un vodka tonic, que en la Polinesia o el Amazonas hay una tribu que se reúne tres veces al día en un templo para contar la siguiente historia:
“Cada noche, un demonio visita al dios creador para preguntarle para qué fueron hechos los hombres. El dios revisa un gabinete infinito (el Dr. Porter da un trago al vodka) y en un pergamino lee siempre la siguiente línea:
- Los hombres sostienen el universo recitando de memoria esta conversación.
(El Dr. Porter bebe de nuevo, se rasca la nuca, continúa ...
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| 2010-05-22 19:24:24 |
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Para Javo, que siempre se acuerda de sus sueños
Esta noche Javier tendrá tres pesadillas:
Primero aparecerá en un auto corriendo a la velocidad del miedo, sin poder controlar su cuerpo; se impactará contra un muro, sentirá su rostro explotando contra el cristal. Despertará sofocado.
Volverá a dormir. Soñará que vuela sobre su cuerpo tendido en el pavimento, sobre el río de sangre. Intentará despertar miles de veces: cada intento revivirá el rostro contra el cristal, como mosca contra ...
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| 2010-05-20 05:15:09 |
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Coloqué la penúltima y metí la mano a la caja: la última pieza del rompecabezas (juraría que la vi minutos antes) no estaba. Busqué por todos lados (“la fe arma rompecabezas”), pero a mi Mona Lisa le faltaba aún una pupila.
Miré de nuevo el rompecabezas, con vértigo: le faltaban ahora más piezas; la Mona Lisa había perdido una manga de vestido, media sonrisa. Volteé para buscarlas bajo un sillón que (estuvo ahí siempre) no pude hallar. Más cosas se esfumaron cuando no las veía: ventanas, jarrones, la foto de mi hijo muerto, el rompecabezas entero (el horror): todo haciéndos ...
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| 2010-05-17 05:04:58 |
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El plan se trazó durante muchas noches: tras un discurso de furor patriota, el Candidato sería asesinado: sería mártir de un Partido que otras noches había sometido Anónimos a torturas indecibles. El Candidato bajó del podio y recordó el brindis donde pactó con el Partido su propia muerte y la gloria. Oyó el disparo: su corazón como estampida de una turba. Cerró los ojos.
Los abrió de nuevo. No estaba junto al podio; su corazón aún trepidaba. Vio en la oscuridad una puerta abrirse, en el reflejo de la navaja su rostro parecía el de otro; con terror supo que el martirio ...
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| 2010-05-12 06:29:58 |
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Y la luz se fue. Epifanio había escrito como nunca: como iluminado. Pero el apagón cayó también sobre su novela, que quedó irrecuperable dentro de la lap-top, como la nada.
Resignado, en fondo negro, imaginó otra historia: mientras el mundo volvía a sus ojos desde la oscuridad, pensó un planeta nuevo, “creándolo de la nada”, se dijo, “como un dios”. Urdió sus ciudades y armas y cielos y tierras y aguas. Al final, con euforia literaria, creó una humanidad que (“¡será sci-fi!”) se volvía jauría al tocar la luz.
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